El packaging no solo sirve para proteger un producto. También es parte de su presentación, transmite la imagen de una marca y puede influir en la decisión de compra.
Pero no todos los productos necesitan el mismo tipo de envase. Por eso hay diferentes tipos de packaging, para elegir la opción mas adecuada para tu producto y para cada etapa de su recorrido.
¿Qué es el Packaging Primario? El primer contacto con el producto
El packaging primario es el que está en contacto directo con el producto. Es el primer envase que encuentra el consumidor cuando compra o utiliza un artículo.
Una botella, un tarro, una lata, una bolsa o un blíster son algunos ejemplos habituales.
Además de proteger el contenido, este envase tiene una función importante: presentar el producto.
Claves de diseño
Hay que tener en cuenta tanto la parte funcional como la estética.
El envase tiene que proteger el producto, pero también facilitar su uso y transmitir los valores de la marca.
Por ejemplo, una botella de aceite de oliva gourmet puede utilizar un vidrio oscuro para protegerlo de la luz y, al mismo tiempo, apostar por una etiqueta cuidada y acabados de calidad.
En el packaging en cosmética ocurre algo parecido: una crema puede tener un diseño minimalista, con colores suaves y materiales cuidados para transmitir una imagen determinada incluso antes de abrirlo.
¿Qué es el Packaging Secundario? La imagen de marca en el punto de venta
El packaging secundario es el que agrupa o protege uno o varios envases primarios.
Un ejemplo muy sencillo es una caja de cartón que contiene una colonia o perfume. El perfume tiene su propio envase, pero la caja lo protege y, además, se convierte en una parte fundamental de su presentación.
También lo encontramos en productos de alimentación, cosmética, electrónica o cualquier sector en el que el producto necesite una presentación exterior.
El valor del branding
Un embalaje con una identidad visual que capte tu atención, un buen acabado, buen material, etc. puede hacer que una marca sea reconocible a primera vista.
Lo mismo ocurre con una caja de bombones o una botella de vino. El packaging secundario puede convertirse en una auténtica carta de presentación.
¿Qué es el Packaging Terciario? La armadura para el transporte y logística
El packaging terciario es el que se utiliza para agrupar productos y facilitar su almacenamiento, manipulación y transporte.
Un ejemplo muy habitual es un palé con varias cajas de un mismo producto preparado para salir de un almacén y llegar a un distribuidor.
Aquí ya no importa tanto cómo se ve el producto en una estantería. Lo importante es que llegue en buenas condiciones a su destino.
Objetivo principal: resistencia técnica
En este caso no es necesario que el packaging sea atractivo visualmente. La mercancía debe viajar correctamente, agrupada y protegida.
¿Cómo elegir entre los diferentes tipos de packaging?
Cada producto tiene unas necesidades distintas. El packaging debe responder a ellas.
En Solprint te ayudamos a encontrar el formato y acabado que mejor encajen con tu producto y con tu marca.
